jueves, 25 de agosto de 2011

¿CÓMO ENTENDER LO QUE EN NORUEGA?

El último lugar en el que podía imaginarse que se daría un ataque terrorista contra el gobierno era Noruega, pero si se es meticuloso en el análisis de lo que ocurre en el que fue hasta ahora un pacífico país, hay cierta lógica detrás del atentado ocurrido.

Y es que lo que paso en Noruega, nos tomo a muchos por sorpresa, al poco tiempo de los atentados gemelos sobre Noruega del viernes 22, algunos analistas coincidían en creer que lo más probable es que los autores de éstos fuesen los mismos que hace una década se volaron las Torres Gemelas de Nueva York. Sin embargo, ya ha sido detenido quien se disfrazó de policía y disparó a cientos de adolescentes y jóvenes en el campamento de verano del partido laborista en Utoya: Anders Behring Breivik. Uno de los jefes de la policía noruega, Roger Andresen, declaró que él es fundamentalista cristiano. Behring, a diferencia de los autores de los atentados de EEUU 2001 y Madrid 2004, no es un árabe o mahometano que llegó del exterior, sino un noruego apuesto, alto y rubio de 32 años quien en su Facebook reivindicaba valores conservadores. Antes que nada, el mayor peligro del fundamentalismo religioso (cristiano o islámico) es que sus declaraciones parecen tan verdaderas. Los cristianos frecuentemente oyen a un predicador fundamentalista y están de acuerdo con cada palabra. Muchos de éstos son líderes con carisma y persuasión. Tienen una pasión y una entrega, una devoción a la que todos quisiéramos llegar. Es fácil ser conmovido y bendecido por sus mensajes. El único problema es que se han entregado a un plan equivocado. Se han entregado al mantenimiento cultural y a la resistencia al cambio. Como resultado, frecuentemente dicen lo que la gente quiere oír. Parecen tener las soluciones a las crisis sociales y culturales y a los problemas de la vida. Todo parece tan sencillo, tan claro, tan fácil.

¿Qué define a un fundamentalista? El tema global del fundamentalista, ya sea musulmán o cristiano, es que Dios ha de ser adorado, respetado, temido y obedecido sobre todas las cosas. Las demás consideraciones son de segundo orden. Esta devoción intensa y duradera significa que hay cosas que son absolutamente innegociables. Es como ver al mundo en blanco y negro, con poquísimos, si acaso, grises intermedios. A esto le acompaña una tendencia hacia el literalismo. Un elemento importante de la mentalidad fundamentalista es la repulsa del modernismo. Los valores occidentales contemporáneos son inconsistentes con los valores de Dios y con su voluntad para la humanidad. Como resultado, los fundamentalistas tienen puntos de vista muy conservadores en asuntos sociales. El problema con el fundamentalismo no es que los fundamentalistas pongan a Dios primero. El problema es que no ponen a Dios primero. Ponen un entendimiento particular, simplista, limitado y humano de Dios por encima de todo. En la mayoría de los casos, la descripción fundamentalista de la voluntad de Dios para la humanidad es que Dios quiere que las cosas sean como eran antes. Los fundamentalistas entonces no son ni cristianos ni islámicos, sino defensores de la cultura, dedicados a mantener “todo lo que consideramos bueno”. Todavía hay muchos “cristianos” a los que no les cabe en la cabeza la vergüenza e incomodidad del niño judío o musulmán que tiene que estar callado en la clase mientras el maestro reza en el nombre de Jesús.

Y al leer la prensa escandinava vemos que toda ésta coincide en revelar que él fue militante de la Juventud y del Partido Progresista, la principal fuerza de oposición del país, entre 1997 y 2007. Según el Diario Bergens Tidende, Behring llegó a ser presidente o directivo de su regional oeste en Oslo entre 2002 y 2004. Para el director de la revista sueca Expo, Behring no actuó solo, pues aunque no se encuentre a otra persona junto a él, su accionar no es un hecho aislado pues obedece a un ataque frontal a la socialdemocracia y al Estado noruego que ésta ha forjado en los últimos ¾ de siglo. En el VG, el diario en cuyas inmediaciones explotó el bombazo contra el edificio de gobierno, Joran Kallemyr, líder del partido progresista en Oslo, reconoció haberlo conocido a Behring como un funcionario de su organización, aunque dijo estar tan sorprendido como que si alguien hubiese sido amigo de Hitler antes de que él hubiese sido un jefe nazi. A pesar de que el Partido Progresista condena esa barbarie, no se puede ocultar el hecho de que hace 4 años el único autor aún conocido de la matanza de casi 100 civiles noruegos militaba en ese partido, del cual llegó a tener una posición importante en una de las regionales de la capital.

Los Partidos Progresistas de Dinamarca y Noruega nacen a inicios de los 70 ligados al régimen racista surafricano y proponiendo eliminar los impuestos a las ganancias y eliminar el estado de bienestar social. Una de las cosas que les ha hecho más populares es su discurso contra la inmigración y el Islam.

Lo que ha pasado en Noruega es algo que debe producir reflexiones en toda Europa. La crisis que estremece a este continente y el rechazo a Al Qaeda ha venido siendo caldo de cultivo para que se masifiquen movimientos que pidan detener la inmigración y hasta hacer retornar a muchos ciudadanos europeos de padres inmigrantes. El establishment europeo ha decidido no dejar que los ultraderechistas con tufo fascista (como Le Pen o el BNP inglés) puedan llegar a gobierno alguno. Pero si aceptan a los xenofóbicos “no fascistas” de la escuela del progresismo escandinavo, como el partido de Pin Fortyn en Holanda, la Liga Nórdica en Italia o el FPO austriaco de Haider.

Anders Behring Breivik, fue miembro de un foro en internet sueco neonazi en el que se registró en 2009, según la fundación Expo, un observatorio de grupos de extrema derecha con sede en Estocolmo. Pero en sus intervenciones en la página de debates www.document.no, en donde comparte sus posiciones nacionalistas y su hostilidad a una sociedad multicultural, rechaza el nazismo. En un mensaje publicado en internet en 2009 en www.document.no, Anders Behring Breivik criticaba al Partido Progresista en "su sed de querer satisfacer los anhelos multiculturales y los ideales suicidas del humanismo".

Los ataques, que se llevaron a cabo con un intervalo de una hora, parece que estaban dirigidos contra el partido laborista en el poder. El viernes 22 por la tarde se produjo primero una fuerte explosión, producida por un coche bomba, que dañó edificios del gobierno, entre ellos las oficinas del primer ministro Jens Stoltenberg, que no se encontraba en ellas, en el centro de Oslo. Luego, el sospechoso disparó con un arma automática en un campamento de verano de las juventudes laboristas a unos 40 km del lugar del primer ataque.

En su perfil de Facebook, Behring Breivik se presenta como "conservador", "cristiano", e interesado en la caza y en videojuegos como World of Warcraft y Modern Warfare 2. "Soltero", se presenta también como director de Breivik Geofarm, una granja biológica a través de la cual podría haber tenido acceso a productos químicos susceptibles de ser utilizados para la fabricación de explosivos. La prensa noruega lo presenta como "perteneciente a la extrema derecha", "nacionalista" o "francmasón" y propietario de varias armas, entre ellas un fusil automático.

En un informe de evaluación de riesgos publicado en febrero, la seguridad interior dijo que no consideraba a la extrema derecha como una "amenaza seria". El péndulo inevitablemente vuelve al punto inverso y ese movimiento está comenzando a adquirir velocidad apuntando a la extrema derecha, empujado por sujetos anónimos y solitarios más que por organizaciones con despliegue mediático, como caracteriza a los terroristas árabes y los guerrilleros. Tristemente, este acontecimiento sirve para predecir lo que se viene gestando. Considerándose los europeos más civilizados, abiertos y tolerantes que los demás seres humanos, algunos de sus congéneres están expresando rabiosamente que se cansaron de sus gobiernos progres, pro islamistas, de ahí que el autor del ataque no sienta ningún remordimiento por lo hecho. Para él su operación fue un acto de guerra como para cualquier soldado en el frente.

Breivik, el autor de la matanza noruega del 22 de Julio, no es un loco aislado. Él ha escrito un libro de casi 1.500 páginas donde demuestra mucho nivel político y ser una de las primeras manifestaciones armadas de una nueva internacional terrorista (PCCTS o Caballeros Templarios), la misma de la que él fue el más joven de sus fundadores en Londres Abril 2002 y que tiene una red de células que buscan hacer una “guerra santa” cristiana para deportar a todos los musulmanes y exterminar a todos los marxistas de Europa: una “Al Qaeda” invertida donde hay varios militares serbios que guerrearon contra mahometanos. Su libro es un manifiesto para gestar una guerra civil continental que termine capturando Europa para cuando ésta en 2,083 celebre 4 siglos de la derrota de los turcos en Viena. Muestra los detalles más íntimos de su vida personal y de cómo fue adquiriendo y ensamblando sus bombas y armas para mostrar un ejemplo de “martirologio cristiano” a las decenas de miles de militantes islamofóbicos del mundo.

Allí él cuenta de que hace 17 años su madrina de bautizo quinceañero fue la refugiada allendista chilena Amelia Jiménez y que él tiene dos buenos amigos chilenos: Natalie y Pablo. También cuenta que semanalmente se reúne con chilenos de su movimiento de “revolución conservadora nacionalista” internacional. Demuestra conocer la situación interna de muchos países del mundo, incluyendo Perú, Brasil y México y España. Uno de los grupos que él reivindica haber ayudado a formar ideológicamente es la Liga de Defensa de Inglaterra, la cual reclama tener 5 a 7 mil activistas que suele movilizar en marchas en distintas ciudades británicas. La ideología de la “nueva derecha”’ multirracial y multi-religiosa que postula Breivik y que se diferencia del neo-nazismo antisemita, anti-gitano ultra-machista y supremacista blanco pues plantea una santa alianza de cristianos, judíos, budistas, gitanos e hinduistas para echar a todos los mahometanos de Europa y desintegrar al Islam en sus propias naciones.

Quien lee el manifiesto que Behring publicó en la víspera de sus atentados puede constatar que se trata de un trabajo colectivo y que responde a un grupo internacional de “guerreros santos” que se organizaron a pocos meses del 11-S-2001 buscando emplear métodos similares a Al Qaeda pero contra la misma religión que ésta llama a defender y expandir. Hasta la matanza de Oslo nadie había oído hablar de los Caballeros Templarios/PCCTS, internacional que, según Breivik, él co-fundó en Londres medio año después de la voladura de las Torres de Manhattan. Si Al Qaeda llama a la defensa del Islam contra la civilización judeo-cristiana, el PCCTS pide la unión cristiano-israelita para expulsar a todos los 50 millones de mahometanos de Europa, además de otros 60 millones de ellos que viven en Turquía, Líbano, Egipto, Palestina y Siria a fin de dar paso a nuevos Estados étnicamente depurados de cristianos griegos, maronitas, armenios y coptos así como de hebreos.

Al igual que Al Qaeda Behring llama a organizar matanzas de civiles en acciones que él llama de “martirologio” y en las que los terroristas deben ir previamente a sus templos a orar a su dios pidiéndole fuerzas para poder cumplir con sus objetivos o matar la mayor cantidad posible de enemigos. Si Al Qaeda se estructuró luchando contra los “infieles” soviéticos en Afganistán, el PCCTS se basa en guerreros que han hecho matanzas contra musulmanes en guerras como las de los Balcanes (y posiblemente del Cáucaso). Los “Caballeros” atacan a EEUU y a la OTAN, pero no por ser la cabeza del enemigo (como postula Al Qaeda), sino por apoyar a los musulmanes en Bosnia, Albania, Chechenia, etc. y por querer desarrollar sociedades multiculturales que, según ellos son antieuropeas.

En el futuro mediato lo que puede hacer potencialmente más peligroso al movimiento de Behring que a Al Qaeda es:

1) Nadie ha conocido al PCCTS, mientras que Al Qaeda ha sido severamente espiada, infiltrada y diezmada.

2) Llaman a hacer matanzas de civiles indefensos “multi-culturalistas” como su principal objetivo en sociedades donde sus militantes han nacido, se han criado y son típicos nacionales.

3) Mientras los “jihadistas” solo pueden reclutar adherentes dentro de las minorías musulmanas locales tan monitoreadas por la policía, los “caballeros” pueden alistar gente dentro de la mayoría cristiana y, especialmente, dentro de los partidos anti-islámicos de masas.

4) Mientras Al Qaeda está en retroceso, su líder ha sido ejecutado y nadie de sus seguidores ha podido “vengar” su muerte, la ultraderecha xenofóbica está en ascenso habiendo logrado significativas victorias electorales en la Europa central.

5) Mientras el neo-nazismo tiene un techo de crecimiento limitado debido al rechazo que produce Hitler, el PCCTS cuestiona al nazi-fascismo por haber considerado a los judíos y gitanos como enemigos, no habla de lucha de razas sino de religiones y tiene un discurso anti-musulmán que puede calar en poblaciones que han sido adoctrinadas en la lucha contra Al Qaeda, los talibanes, Hussein, Gadafi y los ayatolas, y que resienten que en la crisis muchos empleos y beneficios se van anulando por lo que ellos creen que se debe al flujo de inmigrantes.

Ahora bien, después de que el abogado de Breivik declarara que su cliente “podría estar” loco, Brian Levin, un criminólogo de la Universidad Estatal de California, en San Bernardino, comentó a CNN que rechazaba esa posibilidad. Basándose en lo que se conoce hasta el momento, “él no está loco”, señaló Levin; es un “sociópata”, pero “no loco”. El criminólogo James Alan Fox, de la Northeastern University, coincidió con Levin. “El comportamiento es loco, pero no necesariamente el estado mental de la persona que lo comete”, señaló. “Los asesinos en masa rara vez son psicóticos. Saben lo que están haciendo. No escuchan voces en un cuarto vacío. Están locos, pero en términos de amargura y resentimiento, no en el tradicional sentido de “loco” para describir una enfermedad mental”. Ambos afirman que una persona “loca” puede entenderse comúnmente como alguien que no sabe la diferencia entre el bien y el mal, y no comprende la naturaleza y las consecuencias de sus acciones y Breivik, de 32 años, reconoció haber llevado a cabo el bombardeo y la balacera del pasado viernes, informó un juez el lunes.

Levin dijo que el supuesto manifiesto de Breivik y las “fotos estilo hollywoodense de él mismo” –incluyendo una en la que está vestido con un traje de buzo con un parche que dice “cazador marxista” y sosteniendo un rifle de alto calibre– sugiere una “patología personal, la necesidad de ser famoso y alcanzar una infamia mundial podrían ser las causas reales de este crimen”, más que un esfuerzo por generar terror en una población específica.

Fox destacó que “los asesinatos en masa son tradicionalmente ejecuciones bien planeadas”. Asimismo, agregó que el supuesto manifiesto de Breivik presenta similitudes con el terrorista doméstico estadounidense Timothy McVeigh, quien asesinó a 168 personas en el bombardeo de un edificio federal en la ciudad de Oklahoma en 1995 y a Kaczynski, quien asesinó a tres personas e hirió a 23 más en una serie de bombardeos entre 1978 a 1995. El FBI lo apodó el “Unabomber” por sus primeros blancos: universidades y aerolíneas. “McVeigh tenía su propio rencor contra el gobierno. Y el Unabomber tenía sus problemas con la tecnología. En estos casos y en muchos más, utilizaron el asesinato como medio para presentar una queja”, dijo Fox. Magnus Ranstorp, director de investigación del Centro de Estudios de Amenazas Asimétricas del Colegio de Defensa de Suecia, escribió en un artículo para CNN.com que Breivik “representa la excepción más que la regla en los círculos de extremistas de derecha”. Pero Stieg Larsson, el fallecido novelista sueco famoso por su trilogía Millennium, fue uno de los expertos en la materia. En los años 90, fundó Expo, una publicación antiracista y antiextremista después de que se registrara un fuerte incremento de la violencia neonazi.

Tras los ataques de Oslo y Utoeya, será interesante ver cuántos son los que desarrollan una visión más sofisticada acerca de cuáles son las fuentes de los problemas y se conciencian de que el extremismo es mortal, independientemente de la nacionalidad, etnia o religión.