sábado, 2 de julio de 2011

¿NUEVA GEOPOLÍTICA DE REBELIONES?

La géographie, ça sert à faire la guerre, decían los clásicos del siglo pasado cuando todavía se hablaba en francés en lugares donde se pintaba algo y la inteligencia se aplicaba más a comprender la realidad que a pretender su transformación por lo civil o lo criminal. Los tiempos ya no van en esa línea. Hoy las necesidades son otras, las visiones y objetivos diferentes y las personas que pontifican sobre estas cuestiones tienen un perfil radicalmente nuevo.

La crisis en los países del norte de África y Medio Oriente se extiende como una mancha de aceite, y las explicaciones que se pueden leer en general en las grandes cadenas informáticas “occidentales”, son de una superficialidad gigantesca. Pues claro, luego de años de someter al lector a un discurso monocorde y desinformarte no tienen una explicación “racional” sobre la gran rebelión del mundo árabe y periférico de la vieja Europa. La parábola de los dictadores árabes es como la de la tela de araña. A pesar de que la araña se siente segura en su red, en realidad, la red es una de las moradas más frágiles. Todos los dictadores y tiranos árabes, desde Marruecos hasta Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, se encuentran temerosos ahora.

El “estado de rebelión” es un acto supremo por el que un pueblo manifiesta legítimamente que las instituciones por él instauradas han dejado de tener efecto por alguna causa grave. En la filosofía islámica-medieval hasta se justificaba el tiranicidio, es decir, la muerte del tirano. Lo mismo expresaba John Locke en el capítulo 19 del Segundo Tratado sobre el Gobierno. El pueblo entonces aparece como el actor colectivo, no metafísico sino coyuntural, como un “bloque” social de los oprimidos (Gramsci) pero ahora con conciencia política, con un como “hiper-poder” renovado que estaba debajo del silencio sufriente y aparentemente paciente, un poder que de pronto irrumpe desde abajo en la praxis de liberación ante la dominación ya insoportable, que lanza las instituciones fetichizadas a aire como cuando expande la lava el volcán en erupción.

Esos jóvenes egipcios (aunque ya estudiaron tienen aún más conciencia cuando no tienen trabajo) salen a las calles, arriesgan sus vidas por todo el pueblo, y no pareciera que darán un paso atrás porque la situación económica, política y cultural es angustiante. Pero la lección que no está dejando este “estado de rebelión” generalizado en el mundo musulmán, nos habla de un nuevo momento en la política del Medio Oriente.

Pero cuál es la base de ese mundo de Regímenes Árabes Moderados: La represión interna o un régimen policial, con dos modelos: dictadores o monarquías corruptas. Solo recordemos el caso del ex monarca de Marruecos: Hassan II, que tenia depositado en los bancos de Paris 50.000 millones de Dólares y la deuda externa de Marrueco para la misma fecha era de 20.000 millones, robo dos veces y media la deuda externa. Monarquías que debemos recordar que son creación de la política exterior inglesa y francesa luego de que en la I Guerra Mundial triunfaran sobre el Imperio Turco y creasen países a su medida e interés. Para ello elevo a rango de familias reales a jefes de tribus nómadas de los desiertos Arábigo y del Sahara, que hoy exhiben escandalosamente sus riquezas en cualquier lugar del mundo mientras sus comunidades sufren atraso y empobrecimiento cada vez mayor.

Hoy los medios occidentales “descubren” que Ben Ali en Túnez era un presidente corrupto pero que durante años usufructúo del poder gracias a la complicidad de las potencias occidentales. Pero mucho más difícil les resulta explicar cómo es que durante 30 años no tomaron nota de que el “faraón H. Mubarak” gobernó con estado de sitio y que ganaba elecciones con más del 90% de aprobación en Egipto, los “periodistas” de las grandes cadenas se preocupan por los derechos humanos del pueblo egipcio, y sus derechos políticos conculcados durante décadas, reconocen que este país carece de soberanía alimentaria ya que es el primer importador mundial de trigo y que con el aumento del precio mundial del mismo, la sociedad egipcia pasa hambre.

Lo que sucede realmente es que podían permitir una revuelta en Túnez pero con Egipto es distinto, esta nación africana ha tenido siempre una importante presencia e influencia en el mundo árabe, en especial desde el derrocamiento del régimen del corrupto del rey Faruk en 1952 por los oficiales libres encabezado por el Coronel Nasser y que provoco una ola de revoluciones en todo medio oriente, hoy Egipto con sus 83 millones de habitante sigue siendo un país clave para la región y estabilidad de la zona. Decimos esto por tres motivos: 1) País clave de estabilidad en la zona de mayor producción de recursos energéticos, con un poderoso ejército. 2) País aliado de USA y que es el tercer comprador de armas para la economía estadounidense después de Israel y Arabia Saudita. 3) Controla el canal de Suez, por donde circula gran parte de las mercancías de Asia a Europa y camino de los buques tanques petroleros del golfo pérsico hacia una Europa sedienta de energía, uniendo el mar del Rojo con el Mar Mediterráneo.

Por lo antes mencionado estamos en presencia de un conflicto que debe ser “solucionado” por los hasta ahora detentores de los beneficios y sus representantes en ese país, por ello la prensa como explicáramos precedentemente tratan el tema con una política de confusión y superficialidad. Confusión: porque ocultan la matriz del conflicto que no es otra cosa que la profundización ahora en la periferia del crac financiero-económico que arrastra USA y Europa desde el 2008, que el modelo globalizantes tiene terrible limitaciones y que los países dependientes sufren tremendas crisis sociales por adherir a ellas sin tener alternativas ante las recetas “ortodoxas” que exigen los organismos financieros internacionales. Superficialidad: porque intentan imponer la idea de que jóvenes universitarios “desocupados” son el alma de la rebelión y que la utilización de “herramientas” comunicacionales como “twitter” o “facebook” es la clave de este movimiento, que además, usan el conocido expediente de explicar el conflicto comparándolo con los alzamientos de las ex repúblicas soviéticas con sus revoluciones de colores.

Toda esta “no explicación” del conflicto en desarrollo es para establecer un régimen gatopardista, ya USA y Europa le soltaron la mano al títere de Mubarak para borrar su pasado de colaboración y sostén del dictador corrupto. Y para ello juega sus cartas en dos sentidos o que se imponga el jefe de los servicios secretos Omar Suliman (vicepresidente) sostenido por las fuerzas armadas o un gobierno presidido por el premio nobel de la paz Mohamed El Baradei. Toda esta en movimiento que pasara con la oposición perseguida por Mubarak: Comunistas, Islámicos, Izquierdistas, Hermandad Musulmana, es la pregunta que hoy recorre todas las capitales donde se diseña el nuevo orden mundial, mientras las masas árabes sigan en la calle exigiendo: justicia, libertad y regímenes soberanos que interpreten a sus pueblos, ello será peligroso para el orden global existente, por ello seguramente se recurrirá a la violencia para impedir que se extienda esta rebelión.

En lo geopolítico, la desestabilización en curso abre dos hipotéticas y opuestas perspectivas. La primera es la perspectiva propagada por los mass media y por los analistas occidentales que predicen una solución democrática coherente con los dictámenes de la ideología occidental EEU-céntrica, por lo tanto una evolución de la protesta popular de tipo “laico” y no islámica. O sea un nuevo vasallaje.

La otra perspectiva, más conforme a los intereses de las poblaciones de los países del Cercano y Medio Oriente, es aquella que se podría realizar en caso de que las potencias regionales emergentes, la Turquía de Erdoğan – Gül – Davutoğlu y la República islámica de Irán, asumiesen un rol internacional de referencia por las protestas en curso. Si así fuese, las influencias externas a la unidad geopolítica constituida por la cuenca mediterránea y por el Cercano y Medio Oriente estarían equilibradas y frenadas.

No es poco lo que está en juego en el medio oriente en este momento.