sábado, 31 de diciembre de 2011

LOBO SOLITARIO

El incidente se registró en la plaza Place Saint-Lambert en la ciudad belga de Liege, durante una venta navideña cerca de la principal arteria de la ciudad, reportó el periódico Le Soir.

El atacante se encontraba de pie en una azotea cuando arrojó a los transeúntes al menos cuatro granadas, provocando el pánico entre la gente y dejando seis muertos, entre ellos, una mujer, empleada doméstica del vecino del atacante, hallada en un galpón que el autor de la matanza, Nordine Amrani, utilizaba para plantar cannabis, indicó la fiscal federal de la ciudad, Danielle Reynders. Según se informó, el arma que el atacante empleó para disparar a la gente fue una FN-FAL, un arma de alto poder manufacturada en Bélgica y de uso por las fuerzas de la OTAN. La televisión reportó que el hombre disparo todo el cargador. Entonces, el atacante se suicidó con un revólver. Sin embargo, el diario Expatica, menciona que el fiscal expresó que no está claro que esto haya sido lo que causó su muerte; “no estamos seguros todavía si él se suicidó o sus armas explotaron”.

El pistolero de 33 años, que una vez había sido sentenciado a 56 meses de cárcel por posesión de armas y drogas. De hecho, tenía una cita con la policía, pero en vez de presentarse, perpetró el mortal ataque. Hubo informes iniciales de que Amrani tenía varios cómplices, pero después se descubrió que fue un ataque de “lobo solitario”. Reynders, indicó a RTL-TV que Amrani “no tiene antecedentes terroristas” y no podemos vincularlo con alguna organización militante.

El término “lobo solitario” fue adoptado posteriormente por la FBI y la Policía de San Diego, “Operation lone-wolf”. Actualmente, el término “terrorismo del solitario-lobo” ahora refiere a cualquier acto que ocurra fuera de una estructura del comando, sin importar ideología. Generalmente, el “terrorista solitario-lobo” comparte una identificación ideológica o filosófica con un grupo extremista, pero no lo comunica con el grupo. Mientras que las acciones del “lobo solitario”, las táctica y los métodos son concebidos y dirigidos totalmente por el “lobo solitario” sin ningún comando o dirección exterior.

En los Estados Unidos, los cuerpos de seguridad, rastrean a ciudadanos comunes que pueden perpetrar ataques de pequeña escala. Uno intentó asesinar a Barack Obama, otro pensaba hacer explotar bombas en Nueva York, estos ejemplos recientes ilustran el surgimiento en Estados Unidos de una generación de terroristas aislados que inquietan a Washington sin, por otro lado, constituir una amenaza real. El mismo Obama lo dijo: “a partir de ahora hay que temer menos una operación terrorista “masiva y organizada” que un ataque a manos de un “lobo solitario””. Un rubio de ojos azules, un psiquiatra del ejército, un estudiante brillante, un investigador por encima de toda sospecha, todos ellos estadounidenses, a menudo convertidos al Islam, actúan solos, de manera imprevisible y fuera de todo grupo organizado.

El último de ellos: José Pimentel, un desempleado estadounidense arrestado a finales de noviembre por haber fabricado bombas con el objetivo de atacar a la policía y a oficinas de correos. Unos días antes, Oscar Ramiro Ortega-Hernández, de 21 años, fue arrestado acusado de haber disparado en numerosas oportunidades contra la Casa Blanca. A principios de 2011, la rubia estadounidense Colleen LaRose, bautizada “Yihad Jane”, se declaraba culpable de preparar un atentado en el extranjero, ella había reclutado terroristas para matar al caricaturista sueco que había dibujado al profeta Mahoma con cuerpo de perro. Y en el 2009 con la matanza de Fort Hood, en Texas, cuando Nidal Hasan, un psiquiatra del ejército estadounidense nacido en Estados Unidos disparó dentro de esa base militar, dejando 13 muertos y 29 heridos.

Desde 2001, los terroristas aislados han causado 17 muertos en Estados Unidos, entre ellos 13 en Fort Hood.

En el aeropuerto de Fráncfort, un musulmán albanokosovar Arid Uka asesinó a dos miembros de las Fuerzas Aéreas norteamericanas; "lo hice por Alá", explicó. Como suele ocurrir, en un primer momento se trató de desvincular el crimen del terrorismo. El ministro del Interior del estado federado de Hesse, Boris Rhein, enseguida dijo que “no había indicios de que lo sucedido fuera un ataque terrorista”. Pero en cuanto se empezaron a conocer los pronunciamientos abiertamente yihadistas de Uka hubo de rectificar. En el caso que nos ocupa, parece que Uka actuó en solitario, lo que ha llevado al analista de seguridad Bernad George Thamm a advertir: “estamos ante una nueva clase de terrorista, el lobo solitario. Los expertos en terrorismo llevan tiempo temiendo esta posibilidad, que ahora se ha convertido en realidad”. A Lobo solitario o combatiente del Solitario-lobo es alguien que comete actos violentos/no-violentos en apoyo de cierto grupo, movimiento, o ideología, pero hace tan solamente, fuera de cualquier estructura del comando.

El término “lobo solitario” fue popularizado por los extremistas xenófobos Alex Curtis y Tom Metzger en los años 90. Curtis animó a sus compañeros a actuar solos, de modo que no incriminaran otros, popularizando a su vez las “5 palabras supuestas” - “no tengo nada decir” - , siempre que fuera interrogado por la policía, lo veía como un medio altamente eficaz de obstrucción del procedimiento policial. Uno de los aspectos más influyentes del activismo de Metzger ha sido su defensa a la figura del de “lobo solitario” o “resistencia sin guía”, que favorece al individuo en su actividad subterránea de pequeña-célula, si se comprara a ser miembro de organizaciones terroristas.

Mencionamos a continuación, algunos lobos solitarios en los Estados Unidos, Timothy McVeigh, quien el 19 de abril 1995, en la ciudad de Oklahoma, mató a 168 personas y dañó a un centenar de personas con un carro-bomba. Entre 1978 y 1995, Theodore Kaczynski, el “unabomber”, envió sobres-bombas, matando a 3 e hiriendo 23. Entre 1996 y 1998, Eric Robert Rudolph, dirige sus ataques a clínicas abortivas, night-clubs gays y las Olimpiadas en Atlanta de 1996 con el resultado 3 personas fallecidas y 150 lesionadas. En 10 de agosto 1999, Buford O. Surco, Jr., miembro del grupo Naciones Aryan, ataca a personas judías en una guardería de Los Ángeles, asesinando a 5 personas. El 3 de marzo 2006, Mohammed Reza Taheri-Azar condujo un Jeep Cherokee, hacia una muchedumbre de estudiantes de la Universidad de Carolina del Norte, lesionando a 9 personas. En 28 de julio 2006, Naveed Afzal Haq, expreso que él era “un americano musulmán, enojado de Israel,” disparo contra la Federación judía de Seattle, matando a una mujer e lastimando a 5 otras mujeres.

Lobos solitarios en Europa, entre 1993 y 1997, Franz Fuchs, un xenófobo austriaco, lanzo una campaña en contra de los extranjeros, mata a 4 personas y agredió a 15. En abril 1999, el Neo-Nazi David Copeland, se conocía como el “nailbomber de Londres” protagonizo durante 12 días, una serie de ataques dirigidos a personas de color, asiáticos y comunidades gays, matando a tres e hiriendo a 129.

Lobos solitarios en el Oriente Medio, el 24 de febrero 1994, Baruch Golstein, un miembro de la Liga judía de la defensa y seguidor del extremista movimiento Kahanist, abrió fuego dentro de la cueva de los patriarcas, en Hebrón, matando a 29 personas y malogrando por lo menos a más de 100. El 4 de noviembre 1995, Yigal Amir, un seguidor de Meir Kahane, asesina al Primer Ministro israelí Yitzhak Rabin, el 4 de agosto 2005, Eden Natan-Zada, otro seguidor de Meir Kahane , mata a 4 árabes-israelíes en un autobús y lesionando a 12 personas.

Ahora bien se debe tener presente una serie de especificidades que conviene analizar. En primer lugar, se trata de un lobo solitario, es decir, de un terrorista que actúa de manera individual e independiente, sin pertenecer o estar vinculado a ningún grupo terrorista. No es una figura desconocida. El lobo solitario se encuentra presente en el terrorismo anarquista de finales del siglo XIX y principios del XX, así como en un buen número de casos inspirados en diferentes ideologías durante las últimas décadas. Sin embargo, el terrorismo es por lo general un fenómeno colectivo, ya sea en células aisladas o en organizaciones extensas. De modo, que la actuación de un individuo solitario no deja de ser algo fuera de lo común.

En este análisis el término lobo solitario se aplica exclusivamente a los individuos que practican la violencia terrorista; es decir, que persiguen objetivos políticos y que tratan de condicionar el comportamiento de gobiernos o de grupos sociales a través del miedo. Constituye una categoría distinta de los asesinos en serie que actúan por venganza, trastorno mental u otro tipo de motivaciones, como por ejemplo fue el caso del joven surcoreano que en 2007 mató a 32 personas en el Instituto Politécnico de Virginia.

En segundo lugar, la propuesta ideológica, por ejemplo las de neonazi o fundamentalista cristiano o islámico, entre otros. Pueden ser personas ultraconservadoras. Y muchos lobos solitarios, suelen crear sus propias ideologías combinando aversiones personales con objetivos políticos y sociales de carácter más amplio. En ese sentido, un factor que podría explicar en cierta medida la singularidad de su inspiración ideológica, sería la existencia de algún tipo de problema psicológico. Hecho que también resultaría acorde con la categoría del lobo solitario.

Un rasgo llamativo de los terroristas que militan en grupos más o menos extensos es que por lo general se trata de personas normales. Sin embargo, en los lobos solitarios la proporción de individuos con algún tipo de trastorno de la personalidad es significativamente mayor que la media; lo cual no quiere decir que se trate de enfermos mentales sin responsabilidad penal.

Un tercer elemento que conviene analizar, son los episodios terroristas protagonizados por lobos solitarios suelen provocar un número relativamente reducido de muertes, si se compara con las acciones llevadas a cabo por grupos y organizaciones. La relativa baja letalidad de los lobos solitarios se explica por las limitaciones operativas y la selección de blancos. El método armado empleado mayoritariamente son las armas de fuego (seguidas a distancia por los explosivos y los secuestros), lo cual reduce el daño de sus acciones, si se compara con las muertes que pueden provocar en un solo instante una o varias cargas explosivas con metralla. En los tres casos más letales que se acaban de señalar (Franklin, Hassan y Essex) los terroristas utilizaron armas de fuego.

Por otra parte, algunos lobos solitarios han sido muy selectivos a la hora de escoger sus víctimas. Joseph Paul Franklin concentró la mayor parte de sus acciones en parejas mixtas (personas de piel blanca y de color), mientras que Kaczynski las dirigió contra estudiantes, profesores y empresas de informática, así como contra directivos de grandes empresas, de acuerdo con su lucha para frenar el progreso técnico. Sin embargo, en el caso de Breivik nos encontramos con una operación más compleja, planificada de manera minuciosa, durante largo tiempo y con extremo secreto. Breivik combinó el atentado con coche bomba como maniobra de distracción (pero también mortífera), con la astuta selección de una isla como escenario principal; lo que dificultó la huida de sus víctimas y la llegada de las fuerzas policiales. De manera perversa, Breivik hizo gala de una competencia técnica muy poco común, que tuvo como resultado la acción terrorista más letal cometida hasta la fecha por un lobo solitario.

Claro hay un precedente, el atentado cometido por el ultraderechista Timothy McVeigh en Oklahoma, tras explotar un camión de explosivos y asesinar a 168 personas, dejó un terrorífico mensaje de sangre: podemos actuar como "lobos solitarios". Elevado al santuario del neo nazismo, McVeigh ha sido emulado por otros asesinos masivos, como muestran los sucesos en centros escolares de Alemania, Finlandia y Norteamérica. Existe una comunidad virtual criminal de alcance transnacional, alimentada por internet y redes sociales, que busca su razón de existir en el discurso del odio y encuentra su logística en el fácil acceso a las armas y explosivos en múltiples escenarios, también en la red.

El "lobo solitario" es un aspirante a genocida y funciona en esa comunidad virtual, visible en Internet, que se alimenta de la biblia ultra: Los Diarios de Turner, escrita por el nazi William Pierci, cuyo consumo mundial ha superado los cinco millones de ejemplares. El relato del horror de esta novela puede ser una realidad que se expanda, sólo necesitan gente que lo asuma con determinación cuya recompensa será la fama por aterrorizar al mundo. Inspirados en este manual del horror, como en otros manuales neonazis tipo Resistencia sin líder, los criminales sin organización pueden causar tragedias de miles de víctimas y por extensión del conjunto de la sociedad. Y como lo saben, lo hacen.