lunes, 21 de febrero de 2011

IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DEL PETRÓLEO

La historia moderna del petróleo se inicio en la segunda mitad del Siglo XIX, pero fue durante la centuria pasada que la industria de los hidrocarburos alcanzo un papel preponderante en el desarrollo y evolución de la sociedades modernas, debido a su factibilidad económica en la explotación y al uso estratégico que este adquiere, el mundo va tomando un nuevo rumbo que va girar en torno al uso de este carburante.


El petróleo, se convierte en la mayor fuente de energía primaria utilizada hoy en día. De acuerdo a datos aportados por la Agencia Internacional de Energía, en el año 2002, el 38% del consumo de la energía primaria mundial proviene del petróleo y actualmente se consumen 75 millones de barriles por día (mb/d), tendencia que no ha parado de crecer en las últimas décadas.

Además de lo brevemente expuesto en cuanto al consumo, es interesante tener en cuenta la situación de las reservas de crudo existentes, a medida que el avance tecnológico experimentado permite extraer petróleo de áreas anteriormente no previstas, o se descubren nuevos pozos, el nivel de las reservas de crudo aumenta, lo que hace que cada año varíen las estimaciones de la reserva mundial.

Las reservas mundiales de petróleo no están distribuidas de forma equitativa. De allí, la importancia relativa de cada zona en cuanto a los depósitos naturales de crudo, donde el 65% de las mismas se acumulan en el Golfo Pérsico. En segundo lugar Latinoamérica con un 9,1% y en el tercer puesto, los países de la antigua Unión Soviética que representan el 6,2%, seguidos de Norteamérica con un 6,1%, Asia-Pacifico con 4,2% y por último Europa que almacena en su territorio el 1,8% del total mundial.

El acceso limitado al producto y la creciente e imperativa necesidad nacional hicieron surgir las dos fuerzas motrices de la geopolítica de la energía del siglo XX: la aparición del significado político de la demanda energética y la afirmación subsiguiente del control político a los recursos disponibles. Fue durante la Primera Guerra Mundial que se desarrolló esta dialéctica, resultando el petróleo un elemento estratégico de la mayor importancia para el área militar y para las economías modernas.

En la primera mitad del siglo XX, sociedades como la norteamericana habían avanzado gracias a los efectos multiplicadores de la actividad petrolera, desarrollándose industrias de bienes de consumo que obedecen a este insumo como es el caso de la automovilística, electrónica, etc.

La escalada de los hidrocarburos como recurso estratégico e inductor de bienes, llevó a naciones de la Región del Medio Oriente y América del Sur, que poseen reservas energéticas a desarrollar sus recursos petroleros para contar de esta forma con una fuente de ingresos importante.

Bajo este entorno, los países petroleros empezaron una fuerte competencia para atraer a las grandes compañías poseedoras de los capitales de riesgo y de la tecnología necesaria para explorar y explotar los recursos petroleros, ofreciendo para ello condiciones económicas atractivas.